jueves, abril 29, 2010

Un mundo en Crisis





















Nuestro sistema social, la economía de los llamados “primer mundo” sufren una de las crisis más fuertes en hace años.

Esa “crisis” no es otra cosa que el “dolor” de una enfermedad o quizás incluso “tumor” que no termina de curarse. Quizás porque curarlo o extirparlo requiere medidas drásticas y un cambio de sistema social, económico, y hoy por hoy, creo que no hemos comprendido como, y por otro lado, no queremos cambiarlo, somos cómodos.

Además, y pese a que muchos pensamos que esta situación es en muchos casos por culpa de ese sistema establecido y mal gestionado, nadie parece dar la cara y exigir a los gobernantes un cambio de rumbo, una nueva forma del ver el mundo.

La crisis, es sin duda un síntoma, de una enfermedad mucho más grave.

Aún no hemos comprendido que la correcta armonía y convivencia entre los diferentes países, culturas, pasa por una conciencia global en la que tengamos claro que los actos de cada individuo repercute en todos los demás.

Y solo un mundo más justo y mejor repartido permitirá que los sistemas sean armónicos, ajenos a las especulaciones.

Porque no se trata solo de una crisis económica (que la hay) sino algo más importante, una crisis social, humanitaria, crisis que permite que medio planeta viva en la excedencia de recursos, y que otra mitad viva en la miseria y el hambre.

Quizás no nos demos cuenta conscientemente, pero durante años e incluso en la actualidad, hemos sido “acostumbrados” e “hipnotizados” por ese afán de consumir, de vivir por encima de nuestras posibilidades, algo que a la larga también pasa factura.

Sería necesaria una Revolución, un cambio radical que haga que las vidas de las personas no se basen en la esclavitud laboral de por vida, solo y únicamente para pagar, pagar y pagar.... y que al mismo tiempo, consume lentamente nuestras vidas, ante la falta de tiempo para poder pasear, contemplar un atardecer, convivir con tu familia o con tus hijos.

No deja de ser curioso que aquellos que siempre nos han estado sacando el dinero, los bancos, sean los mismos que hayan creado este “terremoto” económico, que curiosamente no pagan ellos, sino los más débiles de la sociedad.

Me inquieta la situación, al ver como el sistema laboral no funciona y cada día hay más paro, también en parte a la especulación de algunos empresarios que por un lado aprovechan las circunstancias para despedir a gente con la excusa de la crisis y por otro aprovechando la situación para explotar a los trabajadores con sueldos ridículos, que apenas dan para salir adelante.

Desde Octubre del 2008, he tenido esa extraña sensación de estar en un espacio en el que el tiempo parece no existir, aunque realmente si está presente, en silencio, y esperando que pronto llegue ese cambio para de alguna manera volver a ese sistema que tanto nos asfixia.