viernes, noviembre 11, 2005

calma interior



Por fin acaba el trabajo después de una dura semana....

Dejo las llaves en la entrada de la casa, tomo un baso de agua y mientras voy evaporando las inquietudes acumuladas durante el día al mismo tiempo, voy desprendiéndome de la ropa para sentirme más desnudo interiormente, más cerca de la luz.

Tras una breve ducha, enciendo varias velas e incienso, conecto la cadena de música y levemente, empieza a susurrar la música new age, uno de esos temas ya clásicos, que aún hoy siguen cautivando y que particularmente me impresionan, me transportan, y me hacen sencillamente evaporarme.........”Constance Demby” – Novus Magnificat, ya hablé de el en su momento.


Así pues, tomo una postura cómoda en el suelo con unos cojines.

El ambiente va tomando un aire especial.

Mis pensamientos aunque cada vez menos, son positivos, llenos de luz.

El aroma de incienso empieza a hacer efecto y poco a poco, los músculos empiezan a relajarse, a perder la tensión de todos estos días

Lentamente la música empieza a transportarme y empiezo a sentir algo especial que recorre toda mi espalda, recorriendo la totalidad de mis chacras. Me siento ligero, muy ligero.

La música sigue, pero casi pierdo conciencia de ella, casi la siento más que escucharla.

Luz, luz, paz infinita, calma, quietud, que más puedo decir.....faltan palabras para describir...

No siento nada, no me siento, a veces, me parece marcharme a otro lugar.....

De repente, sin verlo, me parece ver como mi entorno, todo ese entorno que me rodea, el salón de la casa, empieza a descomponerse en miles de partículas que están ahí, la energía, y todas ellas que forman aquello que yo observo, cambia radicalmente, y poco a poco, todas ellas me transportan combinándose unas con otras hasta formar otro ambiente distinto.

¿dónde estoy me pregunto? ¿estoy o no estoy?


Todo se transforma, la energía no desaparece, y ante mi se me descubre un nuevo lugar, que no hace sino darme más paz interior, más calma.

Un lago, un bosque, un paraíso


Durante minutos, no quiero saber nada, no quiero preguntarme nada, solo sentir y buscar cada vez más adentro de esa luz que tenemos dentro.

Las lágrimas recorren mi mejilla, no es tristeza, es paz, es amor lo que siento, tan real, tan profundo que emociona sentirlo.



Siento que nos perdemos demasiado en este mundo, en ausencias innecesarias, en problemas sin razón, en tormentos inexistentes.....

Siento que cada día que pasa, no dejamos salir esa luz, con el constante y voraz control, que hace que no seamos nosotros mismos.



Mi personalidad se desvanece y dejo de ser yo, para ser todo., es algo maravilloso.

Solo deseo terminar este momento de paz, con mi mayor deseo.......

PAZ para este maravilloso mundo, PAZ para todos.

Besos y abrazos, buen fin de semana.

4 comentarios:

Kuan dijo...

Oscar, amigo: He podido sentir tu emoción, tu paz, ese estado que has alcanzado más allá de la barrera de lo físico.
Gracias por compartirlo

Un abrazo grande, grande

Trini dijo...

Ahora mismo, leyendote, te he envidiado sanamente. Falta me haría tomarme mi vida más calmada, delegar en los demás un poco, pero nadie quiere coger el testigo y esta falta de fuerzas sumada a tanto por hacer me tiene agotado el espiritu.
Que tu luz sea duradera y feliz.

Un abrazo

Julio dijo...

Hermosa luz, hermosas palabras.
Me he sentido en esa sensación, pues el tiempo es eterno, y como dice Kryon, el lector está, ya, en este mismo momento en que digo esto, y ha estado siempre.

Sigue así, sigue en tu luz, hermano.

Abrazos de luz!

Anónimo dijo...

Mucha paz se transmite en tus palabras,
ojalá pudiese llegar a ese estado, aunque leerlo me ha relajado, es increible, gracias.

Llemba