sábado, noviembre 12, 2005

hablando con la luz



Era una tarde soleada, nada normal para esas fechas del mes de Noviembre, y el contemplaba con cierta extrañeza pero con respeto aquellas figuras de piedra y mármol, aquellas lápidas y panteones.

Recorría con su mirada aquellos nombres, de aquellos que ya se marcharon, y dejaron aquí a otros de los suyos, los cuales de alguna manera intentan recordar y mantener en la memoria, aunque solo sea, una vez al año.

Seguía recorriendo despacio con calma y quietud ese espacio que al parecer solo estaba reservado para aquellos que ya no están. ¿o si?.

Nombres y más nombres, que mantenemos en el recuerdo, quizás de una forma un tanto desafortunada, demasiado cruel a su entender.

El respetaba todo aquello, pero no lo acababa de compartir o de entender.

Todos estamos en el mismo lugar se dijo el mismo mentalmente, solamente nos diferencia, la estructuración de la energía, la forma de interpretarse.

No solía tener problemas en esos lugares en donde se da el último adiós a los que se marchan, pero aquella tarde soleada, mientras las hojas de los árboles caían y se dejaban ver como una alfombra multicolor en el suelo..... alguien le llamó o se dirigió hacia el, sin apenas darse cuenta y sin tiempo de reaccionar.

“¿qué me ha ocurrido? ¿qué me está pasado? ¿porqué estoy aquí? ¿puedes escucharme verdad?”


Con cierto sobresalto, el reaccionó, y enseguida entendió que era uno más de aquellos que por alguna razón habían perdido su camino hacia la luz, estaba desorientado, perdido.

¿Qué quieres? No puedo verte, dijo como hablando al vació o a nadie.

“No se realmente que ha pasado” Estoy asustada, perdida, ¿puede explicarme usted algo?”
“¿Porqué puede usted oírme y mi hija no? ¿qué ocurre?”


Enseguida se percató de la situación, y sin abrir la boca, pensó y preguntó mentalmente ¿puedes oírme así?

“Si “ contestó la voz que le rompió el silencio en esa tarde. Una voz femenina, y con cierta sensación de temor, y angustia.


Bien dijo el de nuevo mentalmente, quisiera explicarte algo pero no se como hacerlo, preferiría salir de aquí para estar algo más calmado y tranquilo, a veces ocurre que si alguno de vosotros me ve ya hablando con uno, luego vienen más y más....y necesito cierta calma.


Aquel hombre salió del cementerio, del cual solía visitar no por nada concreto sino para reflexionar y hacer comprender a veces a aquellos que estaban perdidos, como el espíritu de hoy, no es algo normal, de hecho es más fácil encontrarse a estos seres o entidades en una gran ciudad que en estos lugares. Ellos por naturaleza tienden a evitar el lugar donde está su propio cuerpo.

Después de unos kilómetros recorridos por aquel campo y circulando por aquel camino de piedra custodiado por unos impresionantes árboles en cada lado de la carretera, el de nuevo, se dijo mentalmente ¿sigues ahí?.

“Si, aquí estoy, necesito ayuda por favor”

No debes atormentarte mujer.

De repente redujo la velocidad del coche hasta parar a un lado de aquel camino, junto a esos árboles, que dejaban pasar sutilmente los rayos del Sol de aquella preciosa tarde.

Sin quererlo, el pasó la mirada por el espejo retrovisor, ahí estaba ella..

El a pesar de estar acostumbrado a todo esto, no pudo evitar llevarse ese pequeño susto.

Al menos, dijo el, podíais avisar de vez en cuando, cuando hagáis cosas de este tipo, comentó con cierta ironía.

“Perdona, no quise hacer daño pero necesito que me ayudes, no puedo esperar más, me siento atrapada en un lugar que no conozco, ayúdame”



¿Eres consciente de que has muerto? Tu cuerpo físico murió.

“¿Es posible eso?” dijo ella.


¿Qué nombre tenías o usabas en tu vida?

“Clara, me llamo Clara”.

Bien clara debes entender de que ahora estas en otro lugar distinto al mundo físico.

Debiste tener una muerte demasiado repentina, y por alguna razón, no has acabado de entenderlo, aceptarlo, debiste seguir la luz que viste en aquel túnel.


“Yo solo quiero hablar con mi hija” dijo desconsoladamente.

Tu hija, ya no puede escucharte, ni verte. ¿Entiendes? Debes aceptarlo

¿Cómo ocurrió? ¿Qué es lo que recuerdas del momento en que marchaste a este lugar nuevo? preguntó el.

De repente aquel ser, intento pensar y como si viese su propia vida delante de sus ojos, fugazmente le llegó la imagen de elle, mientras conducía en su coche camino de la oficina y mientras tanto hablando con el móvil de asuntos de trabajo.

Entonces vio como en aquel instante un perro cruzó aquella carretera y sin pensarlo dio un volantazo que hizo que el coche perdiese el control, saliendo de la calzada, dando varias vueltas de campana y finalmente empotrándose contra un muro de seguridad.

Todo fue rápido, casi instantáneo, fugaz.

De un momento pasas de un lado al otro.

Y de repente todo se te viene abajo, pensaba el mientras ella le escuchaba mentalmente, todo se vuelve turbio y en ese estado de ansiedad y confusión deseas hablar con los tuyos, volver a ellos, pero.... Clara.... debes entender y aceptar que todo eso, son apegos y si te acerras a ellos tan fuertemente, no podrás volver a la luz.



En ese instante ella, empezó a darse cuenta de todo, y comprender muchas cosas.....ahora entendía el porqué de que nadie la escuchase, ni viese, el porqué de que viese de forma tan viva y sentida toda su vida como una película, viviendo y sintiendo cada instante de esta, en un fugaz momento.


Se dio cuenta entonces cuando ocurrió todo aquello que cada experiencia y acto en nuestra vida física, repercute en los demás y a su vez en nosotros.

Se dio cuenta que cuando daba amor, a sus seres queridos, a sus amigos o desconocidos, sentía amor interiormente, se sentía en paz.

Se dio cuenta que cuando hizo daño a alguna persona, con mala o poca intención, sentía el dolor y sufrimiento que sentía esta a la que lo había hecho, y sus seres queridos.


“¿Pero porqué tu si puedes oírme o incluso verme?”

Soy Médium Clara, o al menos, eso dicen, tengo mediumnidad.

Es una facultad que tienen todos los seres humanos, pero que en la mayoría de los casos está dormida, como desactivada. De alguna manera es un canal que te permite captar, oír, ver, percibir a las personas que están en ese otro lugar.

“¿Pero si estamos muertos que es todo esto entonces?”

En realidad no estas muerta, tu ser de luz, tu espíritu sigue ahí, lo que muere es tu cuerpo físico Clara.

Clara por instantes veía todo más claro y se sentía hasta culpable de haber molestado a aquella persona con sus preguntas y presencia.

No me pidas disculpas dijo el.


“¿puedes oír también lo que pienso?" dijo ella sorprendida.

Todo este dialogo Clara, en ningún momento has hablado físicamente, en realidad eres energía, no hay en ti una boca, no hay en ti una cara o brazos o piernas, todo es una representación de tu estado físico para sentirte menos confusa, incluso yo tampoco abrí la boca, simplemente capto tus pensamientos igual que tu los míos.

“Entiendo” , dijo Clara.

“Ahora estoy más en paz con migo misma, gracias por todo”

De repente la figura de Clara, aquella imagen que veía el desde el espejo retrovisor, se convirtió en una bola de luz que ya no necesitaba una imagen de su pasado.







Ahora ella, había comprendido que era Luz, y como tal, se dirigió hacia esta en busca de su camino.


El no pudo dejar de emocionarse y le saltaron algunas lágrimas por los ojos.

Descansa y ves en paz hacia la Luz.

8 comentarios:

lluneta_bcn dijo...

Me ha gustado mucho la historia,si realmente fuera verdad que nos pasa algo así,que paz.Se nos quitaria muchos miedos y fobias.Esa luz o luces donde van a parar?,se vuelven a reencarnar en otra vida?o siempre vagan por el mundo?
Espero que sigas escribiendo tan bien, da gozo leerte.
un saludo

Julio dijo...

Precioso cuento, preciosa narración. ¡La siento tan verdad!
Todo esto es tan real!

Saludos, compañero!

Bohemia dijo...

Leerte me llena de optimismo...

New-Moni dijo...

Oscar

Creo plenamente en la descripción que hacés de nuestro paso al otro plano, sólo pido, que llegado el momento, no se me olvide!!!

Y sí se me olvidara, tan sólo encontrar un ángel como el de tu relato, para que me conduzca con esa dulzura, de nuevo a la senda olvidada.

Un abrazo,

Elen dijo...

Preciosa historia, me ha emocionado, quizá porque tiene más de realidad de lo que piensas.

Ya volví, un beso!

La senda dijo...

gracias, amigos...

me alegra que os guste y comprendais...

la historia tiene mucho que ver con migo y la forma de ver ciertas cosas

un abrazo lleno de luz

Brisa dijo...

Sí.. sin duda es una historia llena de amor y generosidad, llena de luz y de esperanza, llena de contenido y de fuerza, y expresada de la forma más bella.

Necesitaba releerla y captar el mensaje plenamente.

Muchos besitos

muralla dijo...

Hermosa historia que pone de manifiesto la grandeza del hombre, que puede ayudar incluso a los que ya han muerto...
Bicos. Muralla.