viernes, julio 15, 2005

Reflexión social 2



Retomando el tema anterior, y con la extraña sensación de haber tocado varios temas muy superficialmente, quería centrarme en lo que el hecho de nuestros actos, y de cómo pueden afectar de manera positiva o negativa en nuestra sociedad, y con ello, en la comprensión y evolución como personas.


Podríamos poner el ejemplo de las famosas cadenas de fichas de dominó en donde una sola ficha puede hacer mover cientos, miles.

Es una metáfora que de alguna manera se refleja también en la película, “Cadena de favores”

http://www.cinemania.com.mx/year2001/agenda/cadena_favores.htm

http://www.labutaca.net/films/2/cadenadefavores2.htm


Como en la película, debemos ser conscientes de la importancia de nuestros actos ante nosotros mismos y hacia la sociedad en general.

Cada más mínimo acto repercute en una cadena que afecta globalmente, por ello la importancia de que estos actos o forma de ser sean positivos, que ayuden a mejorar nuestro entorno, y nuestras relaciones.


A veces es difícil, y lo reconozco, pero si a pesar de las adversidades, ponemos nuestra luz y empeño en dar amor, sin buscar nada a cambio, este hecho hará sin darnos cuenta que algunas personas, y poco a poco tomen conciencia de ello, les haga reflexionar, y a la larga, tomen y actúen de la misma manera.

Es evidente, si transmitimos paz, amor y tolerancia, se repartirá entre aquellos que tengan la capacidad de darse cuenta. Existirán personas que no se den cuenta y sigan a lo suyo, pero eso, forma parte de ese aprendizaje, y debemos tener en cuenta y aceptar, que no todos están en el mismo nivel, y que como en un colegio, unos están un curso superior y otros en otros inferiores, sin que por ello, se les desprecie como personas, como humanos.

Cada “curso”, cada nivel lleva su tiempo, y no podemos pretender ni querer que el mundo cambie todo de repente y de golpe por las buenas.

Por ello, la importancia de nuestras acciones.

Intentemos darnos cuenta de nuestros propios errores, para poder corregirlos.

Muchas veces, ayuda el pensar que no debemos hacer algo, que no nos gustaría nos hiciesen a nosotros, y si lo hacemos, al menos reconocer que lo hemos hecho, asumir el error e intentar aprender de ello.

Y en todo esto, juega mucho también nuestro estado mental, o pensamientos.
Todos nuestros pensamientos, y forma de ver la vida a nivel interior, es proyectado hacia el exterior, como si de una antena de radio se tratase, y estas ondas.....son captadas por otras “antenas-personas” ya sea consciente o inconscientemente y de alguna manera también nos influye.

Si creamos una proyección mental de un mundo gris, catastrófico y caótico, estamos dando a las a que otras personas capten la misma impresión y a su vez otras más y así sucesivamente.

El ser positivo a pesar de las adversidades, y valorar las cosas hermosas de la vida, que las hay, son realmente importantes, porque este también se transmite sutilmente.



Un ejemplo – ejercicio práctico para terminar.....

Transmite toda tu luz y amor , hacia la persona que puedas odiar, o que te caiga mal, o que de alguna manera te hace las cosas algo difíciles, en el trabajo, casa, etc.


Quizás te sorprenda en el poco tiempo que puede cambiar una persona de actitud e incluso llegar a entablar cierta amistad con quien antes no te podías ni hablar.

Es un trabajo difícil y constante, lo reconozco, pero funciona.


5 comentarios:

Karenina dijo...

Aquí estoy de nuevo leyéndote, porque me transmites paz, que es lo que más necesito. No sé odiar, soy incapaz de tratar mal a nadie, procuro no hacer daño...pero eso no me libra de la tristeza que se apodera de mi con frecuencia. Soy demasiado sensible al horror que nos rodea, apenas puedo leer la prensa sin tener ganas de llorar. Gracias por lo que escribes y por ofrecerme tu correo. Eres muy amable. Seguiré aprendiendo de ti.
Un gran abrazo

La senda dijo...

Hola Karenina, me alegra saber que de alguna manera te pueda ayudar.

Por lo que dices, te pasa un poco lo que le pasa a mi ex-pareja, ella tambien es muy sensible y no puede ver los telediarios o cosas de dolor, porque se identifica mucho y sufre.

Evidentemente eso en algunos casos puede ser un problema, y aún entendiendo el sufrimiento o la tristeza por aquellos que están mal, debemos desapegarnos o desidentificarnos de esto en la medida que no nos afecte como para hacer una vida relativamente normal.

Y eso no quiere decir que uno no sea consciente de lo que pasa o sucede, ni mucho menos.

También es un trabajo dificil.

Por cierto y curiosidad ¿en que zona de Asturias estas?

Saludos

Karenina dijo...

Vivo en Oviedo. Y llevo toda la vida intentado que no me afecte el horror qeu nos rodea. A veces lo logro, simplement no leyendo la prensa. espero conseguir con el tiempo ir superando este exceso de sensibilidad. Pero em todos lados veo cosas que me desagradan, no soporto que alguien trate mal a un animal, ver pobreza en la calle...seguiré intentándolo.
Un abrazo, y gracias de nuevo
Un

Brisa dijo...

Comparto contigo eso que comentas siempre, muchas veces pienso, como afectarán algunas cosas de las que comparto de mí a otras personas,quizás sería bonito que nos dijeramos esas cosas de los otros que nos gustan, quizás así potenciaríamos el que reflexionaramos más sobre nuestros actos, sobre como influye nuestro cariño, nuestra energía en los corazones que nos son afines. Creo que voy a reflexionar sobre eso. Igual el mundo puede cambiar a mejor con pequeños actos, no he visto esa película aunque sin duda lo haré. :) Un besito amigo! Gracias.

Julio dijo...

Estoy con vosotros. Trato de mantener una distancia con relación al enorme dolor que se produce en la Tierra todos los días. Realmente es terrible, y no hacemos nada por remediarlo.
También siento el amor que la vida nos ofrece, dentro de nosotros, en nuestro interior. Ahí es donde veo que todo va bien, todo va según un plan, a pesar de lo terrible que pueda parecer.
No soy el que pueda dar consuelo a los demás. Aunque siento que las cosas van bien así, y que lo veremos en un futuro próximo, tampoco soy capaz, muchas veces, de ofrecer argumentos a los negativos y pesimistas, porque no puedo obtenerlos de la realidad de cada día. Siento el amor, la luz y la paz en mi corazón. Muchas veces he pensado que si todos lo sintiéramos así el mundo sería un remanso de paz.

Ojalá suceda pronto, amigos!