jueves, marzo 10, 2005

11 M un año despues



Es como quedarse en silencio, e intentar comprender la sin razón y la locura del fanatismo, de aquellos que no llegan a entender el sentido de la vida, de nuestra existencia, del respeto, la tolerancia y el amor.

Ese mismo silencio, que hace un año, en la horrible mañana del 11 de Marzo del 2004, sacudió nuestras vidas, de una manera más o menos intensa, con el sobresalto y el estupor de algo que nadie podía imaginar.

Aquel día mientras me dirigía hacia el trabajo por la mañana, puse la radio del coche, y a los pocos minutos, empecé a sentir que algo gordo había sucedido por lo que se estaba hablando en las emisoras de radio.

La primera reacción, fue de rabia, odio, indignación, impotencia y dolor, mucho dolor....

Por aquellos que ese día, como otros tantos, decidieron coger esos trenes, que en muchos casos, su última estación, su última parada, iba a ser muy distinta a la que estaban acostumbrados.

El horror, y el desconcierto recorrieron los corazones todas las personas, en España, Europa, y el mundo...


Aquella mañana, fue muy triste para mi, y se me hizo muy difícil llevar en el trabajo, ante la duda además y preocupación de los amigos y familiares que podían haber tenido algún problema o algo peor. Aproveché un hueco en el trabajo, para escribir mi reacción sobre lo sucedido, aún muy fresco todo, y cuando aún la mirada de todos incluso la mía apuntaba hacia Eta.

Curiosamente aquel día además, mi pareja, estaba en Alcalá de Henares, lugar donde siempre he vivido, hasta que viniese para Alicante.

Las llamadas fueron constantes, para asegurar o querer encontrar esa “buena noticia”.


Aquella mañana, me sentí muy identificado, y dolido, entre otras cosas, porque yo solía coger ese mismo tren cada mañana para trabajar en Madrid, como todas esas personas.

A todas ellas, a las víctimas, los heridos que empiezan una nueva vida, y a todos las personas de seguridad, sanidad, bomberos, y aquellos anónimos que ayudaron e hicieron lo posible para poder ayudar, a todos ellos, mi más sincero abrazo, y homenaje.



Espero y deseo, que aquellos que se marcharon, encontraran la luz, y que aquellos que aún están con nosotros, lleguen de alguna manera a encontrar el camino que les guíe en su evolución interior, sin odio y sin rencor.



http://www.bitacoras.com/11demarzo/archivos/000403.html

http://www.cadenaser.com/comunes/2004/11m/index.html

http://www.elmundo.es/documentos/2004/03/espana/atentados11m/victimas.html

2 comentarios:

muralla dijo...

Pido lo mismo que tú: iluminación y paz eterna para los que se fueron y resignación y espíritu de perdón y amor para los que se quedaron.
Misericordia para todos nosotros.
Un abrazo. Muralla.

la senda de luz dijo...

: )