martes, diciembre 15, 2009

oportunidad





















El sabio maestro, contemplaba el valle desde lo alto de la colina, junto a una roca donde meditaba, desde allí observaba con profunda paz el atardecer, adornado por las flores de los almendros.

Siempre observaba los atardeceres como ejercicio espiritual.

Una tarde, en mitad de aquel ocaso y silencio, se acercó su aprendiz,
y rompiendo aquel silencio, le preguntó:


- Maestro, ¿qué es la Oportunidad?


El maestro busco en los ojos del aprendiz y posteriormente volvió su mirada al horizonte, tras unos segundos de silencio, respiró hondo para posteriormente volver al silencio.

Tras unos minutos, el aprendiz no comprendía su actitud de silencio.

De repente, el Maestro levantó la mano a la altura de sus ojos y posteriormente la extendió con el plano del horizonte.

Fue entonces en ese preciso momento cuando de repente, una sutil y ligera brisa recorrió el lugar y sin esperarlo, una mariposa llegó volando y se posó en su mano.

El aprendiz quedó asombrado de la belleza de aquella mariposa y ver como movía las alas en la mano de su Maestro y pensó.... debería cerrarla para cojerla.

Después de unos minutos, y sin que el Maestro se inmutase, la mariposa volví a volar siguiendo su curso natural.

Fue entonces cuando el Maestro le dijo al aprendiz:

“La oportunidad es un soplo de la vida, llega sin avisar”

“Debes aprender a contemplar, y al mismo tiempo disfrutar el momento ofrecido, sin querer atraparlo, amando lo que te rodea y agradeciendo por ello, todo fluye de manera natural, nada tiene un rumbo definido, cada oportunidad es única, igual que cada atardecer es único”.





- Gracias - le dije.... al maestro.