lunes, abril 24, 2006

Tantra, energías



Como en todo lo que hay relacionado con la energía, el Tántra y sus diferentes variantes, formas de ver, de comprender y de practicar, es uno más de esos que forman parte de cursos que últimamente empiezan a estar tan de moda, y que en algunos casos pueden ser buenos e interesantes, pero en otros, como todo, son solo una forma de sacar dinero a personas que intentan buscar algo en lo desconocido.

Independientemente de si deseas buscar en centros, grupos o cursos sobre el tema, mi consejo es que busques en tu interior, busques con la persona que amas, y juntos exploréis con la energía.

El Tantra en si mismo es una forma de ver la vida, al igual que ocurre con el Zen.

Bien es cierto que la palabra Tantra se ha enfocado casi siempre especialmente en el tema de la sexualidad. Más allá de la superficialidad que se le quiere dar a esta palabra o concepto, la práctica del tantra puede dar y ayudar a tener experiencias gratificantes a nivel personal y de pareja, ya sea a nivel físico como energético con su propio ser.

Al contrario de lo que ocurre en algunas religiones como la católica en la que se excluye la práctica del sexo si no es con fines de reproducción, y se le da una imagen de algo oscuro y malo, el Tantra ve la sexualidad como una manera más de conocerse a si mismo y a la persona con la que lo practicamos.

Sentir o prácticar el Tántra no tiene porqué ser con una pareja estable aunque siempre es mejor si es asi y ambos comparten o sienten la misma energía. El tántra permite dar e intercambiar energía con cualquier persona siempre y cuando tu lo desees y estés preparado para ello.



«La Ciencia de Tantra representa en una primera definición, la expansión de la mente por la liberación de la energía, y en el mismo sentido en la segunda definición, la expansión de la mente sobre los siete niveles de conciencia y la liberación de la energía de las dimensiones densas de la materia. Tantra es el sistema por el cual Shakti (La Energía Primordial) es liberada de la mente.»


El Tantra tiene una concepción energética del hombre y para su buen estado, físico, mental, sutil... es necesario realizar un buen trabajo con ella a través de una dieta adecuada, una respiración adecuada (pranayama), un ejercicio adecuado yoga, vyayam), una relajación adecuada, un pensamiento adecuado (meditación). Hacer el amor es una oportunidad ideal para la circulación consciente de energía y cualquiera de los miembros de la pareja puede hacer circular simultáneamente la energía del otro.




La energía circula automáticamente al hacer el amor, pero a menudo se pierde debido a la falta de consciencia. Lo importante es familiarizarse con la sensación de un flujo libre de energía a fin de reconocerlo conscientemente.

Resulta sorprendente comprobar con que facilidad la mente puede sentir el flujo de energía si dejamos que nuestra intuición se ponga en contacto con el cuerpo de nuestra pareja.

La respiración profunda y la retención de la misma, permiten experimentar el flujo de energía. Veremos que ciertas partes del cuerpo se sienten despiertas, mientras que otras las sentiremos dormidas, o menos estimuladas. Las posturas eróticas tántricas, conocidas como bandhas (cerraduras), fueron creadas para canalizar hacia el interior la energía que fluye hacia fuera, y las manos y los pies se utilizan con frecuencia como auxiliares de este proceso.

Es de gran importancia hacer circular la energía sexual, en lugar de perderla; esto puede lograrse colocando conscientemente las manos sobre algunos de los chakras y dirigir mentalmente la energía a esos chakras. El arte del culto es esencial para tener éxito en estas practicas. Cuando se hace el amor hay que rendir culto al espíritu interior, llegando a la consciencia mística y de este modo también a la autorrealización. Es así como el amor toma su carácter liberador y verdaderamente eterno. La iniciación sexual consiste en entregar la propia sexualidad a otra persona.

Cuando una persona acepta el acto sexual como un regalo, se dan intercambios a varios niveles: un intercambio físico y una mezcal de secreciones, un intercambio psicofísico de energías y polaridades vitales, un intercambio kármico a través de la convergencia de destinos, y un intercambio espiritual, una comunión entre los espíritus. A su nivel más alto, todos estos intercambios incrementan la calidad de la pareja. El principio más importante del rejuvenecimiento sexual consiste en hacer circular la energía, en lugar de gastarla.

Poniendo atención a los aspectos mentales, emocionales y físicos del amor sexual y canalizando sabiamente las energías vitales, se llega a un rejuvenecimiento total.


La satisfacción de la mujer es en apartado importante, ya que sólo con ella otorgará todo su potencial iniciático a su amante. Durante muchos años, ha sido común que el hombre en las relaciones sexuales, y a nivel energético sin ser consciente de ello, haya mirado exclusivamente hacia si mismo, sin tener en cuenta la importancia de poder intercambiar energía con el sexo contrario, de ofrecerse a este físicamente y espiritualmente.




En el Tantra, eyacular o no eyacular no ha de ser el único criterio para medir el éxito o el fracaso del acto de amor. De hecho no es necesario llegar a ese estado final, ya que la energía acumulada será mayor si el flujo energético está cargado.

Muchas personas que trabajan sobre el Tantra (hombres y mujeres) ya sea de manera profunda o superficial, tienen experiencias fuertes que pueden alterar el estado de conciencia del individuo y por momentos entrar en estados superiores.


Con el tiempo y la práctica, el hombre puede llegar al orgasmo sin tener eyaculaciones, creando un fuerte vínculo entre el y la mujer por ser un estado energético que está en un nivel similar al de la mujer.




La energía sexual.

Durante las etapas preliminares del acto sexual, tanto el lingam como el yoni se expanden, acumulándose una tensión sexual que aguarda ser liberada a través del orgasmo. Cuanto más suaves y lentos los movimientos amorosos, más intensas las sensaciones de placer.
Para que los clímax sexuales se acumulen ha de existir un alto grado de cooperación entre el hombre y la mujer. El hombre debe esforzarse por controlar su propio clímax, mientras que mantiene la experiencia de tensión y placer y lleva a su preciosa compañera hacia la sima del orgasmo.

Por su parte la mujer se entregará a la progresiva llegada del clímax sin ninguna inhibición, provocando de manera consciente las contracciones de su yoni y de todo su cuerpo, normalmente involuntarias a medida que se acerca el clímax y centrado toda su atención en lograr una completa satisfacción física.

Cabalgando sobre la Ola del Placer suscitada convenientemente por su compañera, el hombre se retiene mientras la mujer llega al clímax. A fin de lograr una retención total, el hombre debe contraer los músculos de su esfínter anal, hundir el estómago y contener la respiración mientras hace girar los ojos o mira hacia arriba, centrando su mente en el ideal de la transcendencia penetrante. En caso necesario presionará fuertemente en el punto secreto situado entre su ano y el lingam para conseguir la retención.

A medida que la mujer se acerca a su clímax, se entrabla un sutil intercambio bioeléctrico entre el lingam y el yoni. En el ojo de su mente, el hombre imagina que arrastra hacia su interior la energía sexual liberada por su compañera, mezclándola con su propia energía, aún no liberada. Al llevarla hacia adentro y retenerse, el hombre ha de estimular de nuevo la experiencia de placer y tensión de la mujer.

Tras un breve descenso desde las alturas del clímax de satisfacción, la Ola del Éstaxis de la mujer sube otra vez, esforzándose por identificarse con la causa de su deleite. Conforme se aproxima por segunda vez al clímax, los papeles de intercambian: la mujer mantiene un alto nivel de éxtasis estimulando la experiencia de tensión y placer, mientras el hombre afloja un momento el control y se incorpora a la onda de energía



En ese momento, le corresponde a ella sostener el alto nivel del clímax inminente, mientras que él se siente casi abrumado por el reflujo del orgasmo. Cuando el hombre se halle a punto de dejarse ir hacia abajo, ella ha de hacer remontar la Onda del Éstaxis y lograr que la sexualidad penetrante de su compañero entre en convergencia con su propia capacidad ascendente hacia nuevas alturas del clímax. A medida que convergen las energías sexuales, la Onda del Éstaxis conjunta se eleva más y más, hasta nuevas cimas de trascendencia. No hay palabras para describir esta experiencia liberadora.

Este proceso de ascensión sobre las Ondas del Éxtasis se repite a lo largo de sucesivos clímax de la mujer. En cada etapa, ésta estimula, el hombre se retiene y, luego, se intercambian los papeles. La mujer debe saber cómo estimular la liberación al máximo de energía sexual, tanto en si misma como en su compañero, sin perder el control. Al mismo tiempo, se entregará por entero a la necesidad de llegar al orgasmo.

Por su parte el hombre, ha de ejercer un control voluntario sobre su propio orgasmo, siendo capaz, no obstante, de dejarse llevar completamente por la onda de energía descendente que se origina tras el orgasmo de su compañera. En cada clímax sucesivo de ésta, el efecto estabilizador se extiende y se eleva a un nivel superior mediante el cambio de papeles, justo en el momento del descenso potencial. Practicada de forma correcta, esta técnica conduce a la experiencia atemporal de la transcendencia, la unión entre el Vacio y la Bienaventuranza.


Existen cuatro niveles de ascenso, relacionados con los cuatro Chakras principales situados en el ombligo, el corazón, la garganta y la cabeza, con los cuatro Momentos Místicos de la Unión, llamados variedad, desarrollo, consumación y transcendencia, y con la evolución de los Cuatro Gozos. En el cuarto nivel de los clímax acumulados, se siente que no existe el yo ni el otro, ni el principio ni el fin, ni pensamiento ni pensador.



La mágia sexual sólo puede practicarse sin temor una vez que las emociones han sido comprendidas, purificadas y controladas de forma consciente. Esto no significa que haya que suprimirlas, sino darles una dirección. Si una pareja desea entregarse a la mágia sexual a fin de cambiar las circunstancias de su vida gracias al poder del sexo, ambos se esforzarán por resolver las dualidades conflictivas dentro de sí mismos, reduciendo sus debilidades y desarrollando la facultad de innovar creativamente. Para tener éxito en la mágia sexual, se precisa una mente abierta, rápida y flexible.


Hay muchas técnicas secretas de respiración vinculadas con el control de la sexualidad.

La respiración completa (inhalación, retención y exhalación conscientes, aspirando con el bajo abdomen*) facilita el control de todas las funciones del cuerpo.

La fase de retención se relaciona particularmente con el control del orgasmo involuntario.

La respiración refrescante (inhalando tan sólo a través del orificio izquierdo de la nariz*) calma la urgencia de llegar al orgasmo, lo mismo que la respiración de pico de cuervo (inhalando a través de la lengua enrollada*).

De manera similar, la respiración de calentamiento (inhalando a través del orificio derecho de la nariz*) fortalece el estímulo sexual y acerca al clímax.


Si se inicia conscientemente la respiración normal en una persona que se aproxima al clímax sexual, las pasiones se despiertan de modo automático. En la fase de aproximación a sus diferentes clímax, la mujer controla el orgasmo que se aproxima, sirviéndose de la respiración como poderoso aliado. Asimismo el hombre debe estabiliza su respiración y mantiene la conciencia fija en el equilibrio de las fuerzas solares y lunares de su ser, con objeto de controlar la retención. Siempre que sea necesario, ha de poner énfasis en una respiración o en otra, según se encuentre en la fase activa o pasiva de su papel.

Una técnica tántrica secreta conocida por el término de respiración ventral* consiste en adoptar la posición fetal, almacenando pequeñas cantidades de aire en la región del abdomen, mientras se imagina que la nutrición penetra a través de la región umbilical. Este tipo de respiración resulta muy vitalizadora y atrae la energía de cualquier persona situada en las proximidades de quien la practica.

La energía sexual se transforma y almacena de manera natural en los cuerpos de la mujer y el hombre cuando éstos hacen el amor conjunta y armoniosamente. La energía sexual transformada es fuente de inspiración e introspección, susceptible de aprovecharse en tiempo de necesidad. Aunque un individuo por sí solo puede transformar en cierto grado la energía sexual practicando de forma correcta pranayamas, yoga o vyayam y la meditación creativa, esta transformación no es comparable a la conseguida por una pareja que se complementa a través de sucesivas alturas del éxtasis.




Cada Orgasmo, Masculino o Femenino, es una explosión cósmica de energía vital que en un ciclo de reciclaje se integra con la energía vital del Universo, para retro-alimentarse y general más estados de conciencia. Es el estado puro del Prana en conexión con el todo.

La sexualidad es la parte principal de nuestra vida, el motor y la fuente de energía. La podemos vivir como algo hermoso y creativo que nos impulsa a desarrollarnos en un estado de plenitud y gozo, o la podemos vivir privándonos de lo natural, la libertad y el placer.

Negarse a todo eso es como negarnos el respirar, llevando cadenas invisibles que nos hacen sentirnos prisioneros manteniendo relaciones insatisfactorias o buscando la solución en nuevas relaciones.

Descubrir el enorme potencial y la belleza de nuestra energía sexual hasta ahora reprimida y mal entendida, nos ayuda a vivir el éxtasis en la intimidad y en lo cotidiano.
La vía del Tántra hace mágicas las relaciones conectando con el otro desde el respeto y la libertad.

Disfruta de tu cuerpo, de tu sexualidad y canaliza la energía que creas para expandir nuevos rayos de luz en el Universo.



INFO – TANTRA

http://www.escuelatantrica.com/home.htm

http://www.saberser.org/Tantra/tantra.htm



8 comentarios:

La Luna dijo...

Interesante y educativo.
Un beso.

Julio dijo...

Muy bueno el artículo.
En ocasiones he hablado con amigos del tema de la retención de la eyaculación. Algunos afirman que se ha de retener para elevar la energía, pero, personalmente, noto que hay un momento en que uno ha de dejar salir toda esta energía acumulada. Libera y relaja.
Sí que es importante para el hombre, lograr el orgasmo sin eyaculación, pues pueden tenerse cuatro o cinco en sucesivas oleadas, mientras se disfruta con la mujer de este surfing compartido. El hombre puede lograr esto, sería el aspecto femenino de lo masculino. Mientras no se eyacula, uno puede tener sucesivos orgasmos sin límite, al igual que los tiene la mujer. Esto ayuda en la danza compartida del amor, hasta que se libera la energía, y la relajación vuelve.
La sexualidad sigue siendo un tema del que la gente cree que sabe mucho pero en el que, todavía, queda mucho por comprender.
Saludos!

eva va dijo...

Bastante bueno el artículo, ya había leído algo sobre el tema, pero siempre se aprende algo nuevo.
Sí es cierto que si se aprendiera bien estas técnicas (sobre todo algunos hombres) se convertirían en
multiorgásmicos como nosotras.Bueno saludos

Bohemia dijo...

Me gusta leer sobre estos temas, siempre es interesante aprender...

Besos

MentesSueltas dijo...

Gracias por poner a nuestra disposiciòn un articulo tan interesante.
Un abrzo
MentesSueltas

PrincesaLiz dijo...

Muy interesante tu artículo. El tantra es un tema sobre el que estoy trabajando de forma personal. Me gusta mucho leer a Osho.
Seguimos compartiendo.
Liz

fire dijo...

Tanta teoria me abruma...
de todas formas creo que el post es de lo mejorcito que yo he leido sobre el tantra...
Seguramente será una pasada conocer bien toda la teroria y saber ponerla en practica...
Yo ha tanto no he llegado..
he tenido muy poca y muy corta experiencia sexual alo largo de mi ida...y a todo lo mas que he llegado ...es a masajes, con musicas y olores misticos...con mucha sensualidad y mucho amor...

un besazo tesoro...me ha encantado leer todo esto...

CalidaSirena dijo...

La verdad es que me ha parecido super interesante, es un mundo del que había oido hablar, otra manera de disfrutar de la relación de pareja..
Ahora hay que sumergirse más en el tema para poder aprender y practicarlo..
Un beso muy cálido