miércoles, noviembre 23, 2005

recuerdos de mi



Cuando buceo entre los recuerdos, parezco estar en un mar lleno de emociones, todas ahí como nadando, como peces, que unas veces están distantes y otras se acercan a mi.

Cuando miro hacia estos, se me acercan y parecen disfrutar de esa comunicación entre mi ser y ellos, de alguna manera es como si se alimentasen de la energía que creamos y tenemos.

Todos esos recuerdos que en muchos casos, nos hacen perdernos en el laberinto de las ilusiones, los miedos y los momentos que nunca existieron.

Un lugar muy extraño ese que a veces me hace transportar hacia el pasado, quizás con demasiada facilidad, pero últimamente creo poder tenerlo controlado, o al menos eso creo.

Ellos, los recuerdos insisten pero no dejo que se apoderen de mi, y simplemente les doy libertad para que ellos vayan donde quieran, sin querer atraparles, sin que me atrapen a mi.

Recuerdos, emociones, historias con fecha de caducidad, que pasaron ya, pero ahí están, como incesantes, al acecho de cualquier momento en el que el descuido de melancolía haga acto de presencia.

Mientras tanto me miro al espejo, e intento ver más allá de lo que eme dicen los ojos....
Quiero mirar mi interior y saber que puedo equivocarme, no soy perfecto y no busco la perfección, solo aprender, todo tiene su ritmo, su momento, no hay prisas.

El tiempo pasa rápidamente y vamos cambiando. Todo se ve de distinta manera que ayer, la evolución de cada persona es constante.

No podemos esperar crecer en uno o dos días, aprender requiere su tiempo, y a veces ese aprendizaje no está solo en lo más místico, en lo más mágico, espiritual, etc, el aprendizaje también es el instante de cada momento.


Hoy prefiero sumergirme en los mares de la música instrumental, y dejarme llevar mientras leo o escribo. Quizás, solo quizás, llegue algún mensaje.


Observo y reflexiono, pero ellos (los recuerdos) ya no están, mi mente está más calmada y tranquila.

Yo me siento más sereno, aunque se que el trabajo no termina aquí.

8 comentarios:

lluneta_bcn dijo...

Los recuerdos.. yo tengo de buenos y tambien de muy malos hay veces que me gustaria borrarlos y que no hubieran pasado, pero me quedo con los buenos y intento que me llenen más que los que no me han gustado, se que algún día los buenos momentos también me van a doler pero prefiero haberlos vivido y que me queden en el recuerdo,como el gusto de un buen vino, ya no esta pero lo has saboreado.
saludos.

Bohemia dijo...

...sumergirme en los mares de la música instrumental, y dejarme llevar mientras leo o escribo...

Eso lo hago yo a menudo...

Un saludo!

Ogigia dijo...

En cierto modo somos lo que hemos sido...pero sólo en cierto modo...Un saludo

almena dijo...

Pienso que recordar es volver a vivir. Quizá una memoria selectiva en la que sólo permanezcan los buenos momentos y, a la vez, recordarlos sin pretender aferrarlos o repetirlos.

Por cierto, y recordando... ¡enhorabuena! ¡Feliz cumpleaño!

un beso!

Trini dijo...

Los recuerdos están para traerlos a la memoria si son buenos a menudo y si son malos cortarles las alas en cuanto echan a volar en la mente. Hay quien vive de recuerdos y quien sobrevive gracias a los recuerdos.

Un abrazo

Elen dijo...

Yo sólo me alimento de buenos recuerdos, los malos los guardo bajo 7 llaves.

Besos!!

nacho dijo...

Huvo un tiempo en que todas estas emociones me dominaban siempre. Los recuerdos del pasado, los anhelos del futuro, ... luego segui madurando, a cada paso de la vida, con ayudas o sin ellas, y ahora, a medio camino observo perplejo como los senti/mientos me desbordan a ratos, y luego, sin saber de donde, me surge la sabiduria interna de lo impermanente ... y del agobio más absoluto paso a la paz más gozosa ...
Y cuando esto me pasa ciertas veces, veo que me preparo para otro saltito en mi evolución ... ¿hacia donde? no lo se, ... ni me importa.
Solo sé como tú, que sigo aprendiendo instante a instante.

La senda dijo...

Gracias por los comentarios...

es curioso nacho porque lo que comentas me suele pasar tambien..

a veces cuesta encontrar el equilibrio

abrazos