domingo, octubre 02, 2005

cuento Zen



cuento Zen: La muñeca de sal.

Una muñeca de sal recorrió miles de kilómetros de tierra firme,
hasta que, por fin, llegó al mar.

Quedo fascinada por aquella móvil y extraña masa, totalmente distinta de cuanto había visto hasta entonces…..

¿Quién erres tu?, le preguntó al mar, la muñeca de sal.

Con una sonrisa, el mar le respondió.
"Entra y compruébalo tu misa".


Y la muñeca se metió en el mar.

Pero, a medida que se adentraba en él, iba disolviéndose,
hasta que apenas quedó nada de ella.


Antes de que se disolviera el último pedazo,

la muñeca exclamó asombrada...



¡¡Ahora ya sé quien soy¡¡

6 comentarios:

Sergio dijo...

Muy bonito sin duda. ¿Es tuyo?

Salud!

kuan dijo...

Muy bonito, Oscar. Todos somos muñecas de sal en busca de nuestro origen y nuestro destino.

Muchos besos. GRACIAS

La senda dijo...

gracias sergio y kuan, es una metáfora muy simple y clara de lo que somos

sergio, en este caso no es mio, pero tampoco se el autor, me lo pasaron y me pareció bueno para ponerlo

saludos

Brisa dijo...

Si..a veces solo hay que saber esperar mientras se busca..

Es linda la metáfora, gracias por regalarnosla. Un abrazo

René dijo...

me gusta el concepto del blog! felicidades!

Cástor dijo...

A sido reconfortante... Se podria decir que de alguna manera, Buscamos nuestro todo... formamos parte de algo mas grande.