domingo, noviembre 21, 2004

Reflexión espiritual

Quizás tengamos que pasar por el tiempo, fugazmente para darnos cuenta que nuestra existencia no se basa única y básicamente en el mundo material.

La obsesión, por lo material, por el apego a cientos de cosas, muchas de ellas, inservibles, nos hacen ser, en muchos casos, esclavos de nuestra propia existencia.

Estamos inmersos, en una sociedad solidaria, cierto, recientemente, hemos comprobado buena muestra de ello, así es, pero tambien es cierto, que esa sociedad, la nuestra, está creada bajo una forma, un arquetipo, que nos mantiene dentro de unos "parentesis". Es la "matrix" social. Olvidando muchas veces realmente de nuestra autentica situación. Despreciando muchas veces, sin valorar, lo que tenemos, lo que nos rodea.

Las cosas más cotidianas nos parecen normales, casi rutina, pero.... ¿son rutina o normales para aquellos que mueren de hambre diaramente? Interesa no saber o confundir. Interesa, crear diferencias, odio y envidia. Interesa por los medios políticos. Interesa tener a los medios controlados, interesa...

A veces miro al espejo del alma, y me doy cuenta que nos queda mucho por aprender. Nos quedan muchos golpes, y no una segunda, sino una tercera y cuarta, y quinta oportunidad.

Porque el hombre es así por naturaleza, tristemente, necesitamos aprender a base de golpes.

No vemos la claridad facilmente y cuando se intuye, desconcierta.

La luz.