
En muchas ocasiones, personas con experiencias de haber regresado después de haber estado clínicamente muertas durante minutos, declaran sentirse en esa especie de túnel que los lleva hacia la luz, sintiendo una paz y amor indescriptible, independientemente de la educación, categoría social, religión, etc. el suceso se repite en todos los casos.
Muchos hablan de sentirse como en casa, como volver a ese hogar que habían olvidado, otros incluso se resisten a volver a la vida, aún cuando se les dice que aún no es su momento.
Mirar hacia la luz es caminar hacia el camino del encuentro con uno mismo.
No debemos dejar que las experiencias o vivencias nos desborden,
Intenta aprender de ellas, todas de una manera u otra, nos dan una explicación,
Un mensaje.
La luz es sabia, y las sombras se disipan aunque como en todo, cada cosa tiene su propia razón de existencia.
Ir hacia la luz, sin fanatismos ni ideas pre-establecidas, sin buscar lo llamativo o espectacular, solo caminando de la mano de la senda, sintiendo, viviendo, respirando cada instante de ese aire que no vemos, y sonriendo a esta senda llena de vida, a pesar de los pesares.
Si la sonríes, entonces la brisa acaricia tu espíritu y de veras, uno se siente más en paz
Hoy deseo que esa luz se extienda por cada rincón de este planeta y disipe las sombras y oscuridades para aclarar los caminos que nos dan la oportunidad de aprender, quizás así este mundo sea un poquito mejor, tu también puedes desearlo, y visualizarlo.